La “economía circular” es un concepto relativamente reciente que ha sido construido desde diferentes visiones e ideas, lo que resulta en una variedad de interpretaciones y con poca claridad al respecto.
Algunas de las escuelas de pensamiento que preceden a la economía circular son:
- Biomímesis
- Economía del Rendimiento
- Ecología Industrial
- Diseño regenerativo
- Economía azul
- De la cuna a la cuna
(La explicación de cada una de estas escuelas te la dejaremos en otra entrada de blog).
Derivado de un análisis del artículo de Julian Kirchherr, Denise Reike y Marko Hekkert, “Conceptualizando la economía circular: un análisis de 114 definiciones”, nuestros alumnos y docentes del Doctorado en Economía Circular presentaron algunas reflexiones e inquietudes sobre la gran variedad de definiciones existentes, lo que ha derivado en un “colapso del concepto” que mezcla diferentes ideas sin tener claros cuáles son los límites reales de la economía circular.
Los propios autores del artículo comparten que una de las críticas más frecuentes hacia la economía circular es que suele describirse únicamente como “una combinación de actividades de reducción, reutilización y reciclaje”, sin destacar que en realidad la economía necesita un cambio sistémico profundo para lograrlo, uno que promueva la sostenibilidad ambiental desde su raíz y no solo en la superficie.
Además, la mayoría de las definiciones muestran pocos vínculos explícitos con el desarrollo sostenible. Se considera que el objetivo principal de la economía circular es la prosperidad económica, seguido de la calidad medioambiental; apenas se menciona su impacto en la equidad social, en el desarrollo humano y en las generaciones futuras.
Y ni los modelos de negocio ni los consumidores se describen con frecuencia como facilitadores de la economía circular a partir de esas definiciones, dejando de lado que la innovación sostenible debería nacer precisamente de ahí: de las empresas y de las personas que consumen día a día.

Caso México
Finalmente, cabe destacar que estos conceptos están impulsados desde otros países (y realidades) fuera de México y América Latina, y puede que no respondan del todo a las culturas y dinámicas latinoamericanas.
Es así como, desde la Earth & Life University, con el apoyo de nuestros aliados, organizamos el Primer Simposio de Economía Circular con el objetivo de construir una definición aplicada al contexto socioeconómico y ambiental de México: un concepto comprensible, aplicable y aceptado por todas las personas de la sociedad.
Durante 6 horas nos reunimos más de 80 personas y organizaciones en 10 mesas de trabajo para dialogar, debatir y redactar los elementos que debía incluir el concepto de economía circular en nuestro país, buscando además reflejar cómo se vive la economía circular en México desde distintos sectores.
¿Lo logramos? Te compartimos los resultados.
Definimos la economía circular como:
“Modelo de gestión sostenible de recursos escasos susceptibles de usos alternativos donde todos los productos y servicios que se obtienen, se distribuyen a quienes los valoran y regeneran continuamente para lograr un bienestar ecosistémico.”
Esta definición está protegida bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0). Para utilizarla o hacer referencia a ella, por favor cita de la siguiente manera:
Earth & Life University (2021). Definición de Economía Circular. Simposio de Economía Circular en México.
No solo te la compartimos, sino que te invitamos a usarla, cambiarla o modificarla libremente.
Por eso creamos un documento final con las reflexiones de este ejercicio:
- Hay tantas ideas sobre lo que es economía circular, y lo observamos en este ejercicio: mencionamos características y pilares de la economía circular, pero acotar el concepto fue todo un reto.
- Observamos que no podemos definir economía circular con las mismas palabras que el concepto, como “desarrollo económico” o “ciclo cerrado”, lo cual dificultó bastante la tarea.
- Las definiciones deben ser incluyentes. Aunque muchas personas abogamos por agregar “sociedad civil, empresa, gobierno y academia” en la definición, no quedó plasmado, porque algunas personas pueden no sentirse parte de esas esferas y, por lo mismo, alejarse del concepto. Aun así, la intervención de todas las partes es necesaria para lograrlo.
- La mayoría de las participaciones coincidían en la necesidad de un cambio sistémico profundo, pensando no solo en el bienestar humano ni en el desarrollo económico, sino también en su verdadero impacto en la sociedad.
La pregunta que nos queda es:
¿La economía circular logrará ese objetivo?
Tal vez valga la pena preguntarnos si las ideas que debatimos sobre “simbiosis”, “regeneración”, “equidad social”, “diseño”, entre muchas otras, entran realmente en lo que es economía circular, o si tenemos que buscar otros conceptos que las complementen.
Te invitamos a leer la definición completa, así como las conclusiones y siguientes pasos, AQUÍ.
¿Qué te parece este ejercicio?
Aprovechamos este espacio para agradecer a todos los participantes y co-autores que se tomaron el tiempo de sumarse. No hubiera sido posible este ejercicio sin la suma de voluntades, lo cual demuestra que la cooperación es básica para impulsar un cambio de paradigma a nivel colectivo.
Nos queda pendiente organizar un siguiente foro en el que definamos el “decálogo” o los principios básicos que rigen la economía circular.
¿Te sumas?
Si quieres sumarte a la co-organización del siguiente Simposio de Economía Circular, ¡las puertas están abiertas! Entre más seamos, el camino será más fácil.
Déjanos tus datos y serás el o la primera en conocer los detalles del 2do Simposio de Economía Circular en 2022.
PD: Si llegaste hasta aquí a leer, te tenemos un regalo. Te invitamos a acceder a la Biblioteca de Recursos Bibliográficos sobre Economía Circular que recopilamos durante este simposio.
Esperamos contar con tu presencia en el siguiente simposio. ¡A seguir impulsando la economía circular desde nuestras trincheras!
Preguntas frecuentes sobre Economía Circular
La economía lineal sigue el modelo de “extraer, producir, usar y desechar”, mientras que la economía circular busca que los productos y materiales se mantengan en uso el mayor tiempo posible, a través de la reutilización, la regeneración y la distribución hacia quienes realmente los valoran.
Porque la mayoría de los conceptos y definiciones existentes se han desarrollado en otros países con realidades socioeconómicas distintas. Adaptar la economía circular en México permite que responda a las dinámicas culturales, sociales y ambientales propias de América Latina.
Ambos son piezas clave, aunque suelen quedar fuera de las definiciones tradicionales. Las empresas pueden impulsar la innovación sostenible en sus procesos, mientras que los consumidores, con sus decisiones de compra y uso, también son agentes que facilitan (o frenan) la transición hacia modelos más circulares.
No debería ser así. Aunque muchas definiciones priorizan la prosperidad económica y la calidad ambiental, el verdadero objetivo debe incluir también la equidad social, el desarrollo humano y el bienestar de las generaciones futuras, es decir, un impacto real en la sociedad.
Puedes dejar tus datos en el formulario de inscripción para ser de las primeras personas en enterarte de los detalles del siguiente Simposio de Economía Circular, o bien sumarte directamente a su co-organización si te interesa participar de forma más activa.