Más allá de una tendencia, la economía circular es una oportunidad para que las empresas repiensen la forma en que están generando valor, no solo económico, sino también para el bienestar integral de nuestras sociedades, considerando que los recursos de nuestra Tierra son limitados.
Al ser un modelo que busca gestionar los recursos de manera sostenible, existen herramientas prácticas para implementar procesos que incorporen los principios de la economía circular dentro de la operación de las organizaciones, sin importar su tamaño, giro o industria. De hecho, una buena estrategia de sostenibilidad suele empezar precisamente por identificar cuál de estos modelos tiene más sentido para el negocio.
¿Has pensado en implementar proyectos basados en la economía circular y no sabes por dónde empezar? Toma nota de los 5 modelos que puedes aplicar dentro de tu compañía.
1. Modelo de Recuperación de Recursos
Probablemente este es el tipo de modelo más adoptado por la industria hasta el momento. Se basa en los principios de simbiosis industrial: transformar los residuos en materias primas secundarias para obtener usos adicionales de esos recursos y extraer más valor de ellos, evitando su disposición final.
Este tipo de modelo lo lideran las empresas de reciclaje (en su mayoría, de plásticos), pero también han surgido colaboraciones valiosas entre grandes corporativos y PYMES para atender este reto. Por ejemplo, cuando una empresa que genera grandes cantidades de residuos orgánicos hace una alianza con un proveedor que tiene la capacidad y tecnología para transformar esos residuos en biogás y usar esa energía en su propia operación.
2. Modelo de Cadena de Suministro Circular
Como su nombre lo indica, este modelo está enfocado en el proceso de diseño, abastecimiento y manufactura de productos para reducir al máximo los residuos de producción, desde dos perspectivas.
La primera es el uso de energías renovables en el proceso de elaboración de los productos, para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y aprovechar al máximo los recursos naturales como energía, combustibles, agua y materias primas. La segunda es el uso de materiales renovables que se pueden recuperar y reintegrar en su aprovechamiento, como los bioplásticos.
Para implementar esta estrategia, las empresas enfrentan el reto de priorizar y elegir las alternativas operativas y comerciales más viables. Este enfoque suele ir de la mano de una gestión ambiental sólida, ya que exige revisar de fondo cómo se originan los insumos, no solo cómo se desechan al final.
A diferencia del modelo de recuperación de residuos, que se centra en la etapa de disposición final una vez que el residuo ya se generó, un suministro circular se centra en hacer cambios desde el inicio del ciclo de producción, en el origen de los insumos y en la forma en que se va a elaborar el producto, evitando que este se convierta en “basura” desde el principio.
3. Modelo de Extensión de Vida del Producto
Contrario al modelo tradicional de “obsolescencia programada”, en el que se diseñan productos fácilmente desechables con una vida útil de apenas uno o dos años, aquí la compañía centra su valor en ofrecer productos que duren más tiempo. Los esfuerzos se dirigen hacia la fase de diseño, considerando reparaciones, piezas de recambio, actualizaciones, servicios de remodelación y reventa del producto en mercados secundarios.
Este modelo tiene dos grandes ventajas. La primera es que no implica una gran inversión en la operación de la empresa, a diferencia de los modelos 1 y 2, que muchas veces requieren invertir en tecnología. Aquí se trata más bien de ampliar las capacidades y canales de venta del negocio, algo que muchas empresas sustentables ya están explorando activamente.
La segunda ventaja es que genera una relación más cercana con los usuarios, lo que aumenta los niveles de fidelización, la recomendación entre clientes, y reduce el costo de los esfuerzos de marketing gracias a un mayor nivel de recompra.
4. Modelo Productocomo Servicio
Este modelo se basa en reducir los niveles de producción, priorizando la renta de un producto como el ingreso principal de la empresa en lugar de la venta directa. Esto se traduce en evaluar el desempeño de una empresa por el servicio que entrega, no por la cantidad que produce.
Funciona bien con productos relativamente escasos o de un precio elevado, ya que implica gastos operativos en atención a clientes y servicios de mantenimiento. Algunos ejemplos son la renta de vestidos de novia de diseñador, que comúnmente se usan una sola vez y pueden rentarse a una décima parte de su valor, o la renta de equipo médico especializado, que no es fácil de producir ni económico, y que puede ser usado por varias personas u hospitales a menor precio durante un tiempo específico.
5. Modelo de Plataforma Colaborativa
Uber, Didi o Airbnb son ejemplos de startups pioneras en modelos de economía colaborativa, bajo la premisa de que la tecnología puede ayudar a optimizar los recursos disponibles de una compañía o emprendedor y conectarlos con las necesidades reales de los usuarios. No es casualidad que buena parte del emprendimiento ambiental actual también esté explorando este tipo de plataformas para escalar su impacto.
En este modelo hay un triple beneficio: para la persona o empresa que posee el producto o brinda el servicio, para quien necesita usarlo temporalmente, y para la plataforma que conecta a ambas partes en un “marketplace”.
¡Ojo! No todas las plataformas colaborativas son circulares. Ayudan a hacer un uso más eficiente de los recursos, y eso genera externalidades positivas, pero todavía existe una gran oportunidad de usar estas plataformas con un enfoque integral y sostenible, y no solo económico. Aquí es donde entra la innovación sostenible: no basta con optimizar recursos, hay que hacerlo pensando también en el impacto social y ambiental de largo plazo.

¿Vale la penaaplicar la economía circular en un negocioverde?
Sí, y cada vez más empresas lo están comprobando en la práctica. Adoptar alguno de estos modelos no solo reduce el impacto ambiental de una operación, también suele abrir nuevas fuentes de ingreso, fortalecer la relación con los clientes y diferenciar a la empresa dentro de su industria. La economía verde ya no es un nicho, es una dirección clara hacia la que se está moviendo buena parte del mercado.
Ahora es tu turno: ¿qué proyecto sostenible vas a implementar en tu empresa considerando un enfoque circular?
Este artículo fue publicado originalmente por Daniela Hernández paraExpokNews.
PreguntasFrecuentes
- ¿Cuál de estos 5 modelos de economía circular es el más fácil de implementar para una pyme? El modelo de extensión de vida del producto suele ser el más accesible, ya que no requiere una gran inversión en tecnología. Se trata principalmente de ajustar el diseño del producto y ampliar los canales de venta, algo que está al alcance de la mayoría de las pymes.
- ¿Qué diferencia hay entre el modelo de recuperación de recursos y el modelo de cadena de suministro circular? El modelo de recuperación de recursos actúa después de que el residuo ya se generó, transformándolo en algo útil. El modelo de cadena de suministro circular, en cambio, interviene desde el inicio del proceso de producción para evitar que ese residuo se genere en primer lugar.
- ¿Cómo va la economía circular en México actualmente? La economía circular en México ha ido ganando terreno, especialmente entre pymes y startups que buscan diferenciarse a través de prácticas más sostenibles. Aún hay mucho camino por recorrer, pero cada vez más empresas están adoptando al menos uno de estos modelos.
- ¿Es necesario aplicar los 5 modelos de economía circular al mismo tiempo? No, para nada. La mayoría de las empresas comienzan implementando un solo modelo que se ajuste mejor a su industria y capacidad operativa, y a partir de ahí van incorporando otros conforme ganan experiencia.
- ¿La economía circular solo aplica a empresas grandes? No. Estos modelos pueden adaptarse a negocios de cualquier tamaño. De hecho, muchas pymes y emprendimientos pequeños han encontrado en la economía circular una forma efectiva de reducir costos y destacar frente a la competencia.
